En un bol, mezclar la leche con los huevos, la sal y la vainilla. Batir brevemente con unas varillas o la batidora, solo hasta homogeneizar.
En otro bol, combinar la harina con el cacao y el azúcar avainillado. Incorporar poco a poco esta mezcla seca sobre la de leche y huevos, removiendo sin parar para evitar grumos.
Añadir el agua con gas y volver a mezclar hasta obtener una masa líquida y lisa. Dejar reposar la mezcla unos 15 minutos a temperatura ambiente.
Calentar una sartén para crepes y untarla con un poco de aceite. Verter aproximadamente medio cucharón de masa por cada crepe, girar la sartén para repartirla de forma uniforme y cocinar por ambos lados. Repetir con el resto de la masa.
Dejar enfriar los crepes por completo antes de rellenarlos.
Crema tiramisú:
Poner el mascarpone, la nata para montar fría, el azúcar glas y la vainilla en un bol. Batir a velocidad media hasta obtener una crema espesa, fina y esponjosa. Reservar en el frigorífico hasta el momento de usarla.
Preparar el café, dejarlo enfriar bien y verterlo en un bol donde se puedan mojar los bizcochos de soletilla.
Relleno y enrollado de los crepes:
Colocar un crepe sobre la encimera. Extender por toda la superficie una capa fina y uniforme de crema de mascarpone.
Pasar rápidamente un bizcocho de soletilla por el café frío (una inmersión breve, solo para humedecer el exterior) y colocarlo en uno de los extremos del crepe.
Enrollar el crepe firmemente alrededor del bizcocho. Repetir la operación con todos los crepes, hasta agotar la crema y los bizcochos.
Colocar los crepes rellenos en una fuente, uno junto a otro. Espolvorear generosamente con cacao en polvo tamizado.
Llevar la fuente al frigorífico durante unas horas (idealmente 3-4 horas), para que los sabores se asienten y la crema se firme.
Al servir, se puede cortar cada crepe por la mitad en diagonal, para una presentación más vistosa.
Notas
Si no se encuentra azúcar avainillado, sustituir por azúcar blanco normal más unas gotas de esencia de vainilla.
El mascarpone y la nata para montar deben estar bien fríos antes de batirlos, para que la crema monte correctamente.
Mojar los bizcochos de soletilla en el café durante un segundo o dos como máximo, ya que se deshacen con facilidad.
Dejar enfriar completamente los crepes antes de rellenarlos evita que la crema se derrita durante el montaje.
El reposo mínimo de 3-4 horas en el frigorífico es esencial para que la crema se firme y los sabores se integren.
Cortar los crepes en diagonal al servir mejora la presentación y muestra las capas del relleno.