Prepara un plato grande o una fuente donde montarás el pastel y coloca un aro de pastelería. Cuelga dos crêpes del aro de modo que quede una parte de cada una apoyada en el plato.
Coloca otras dos crêpes en el aro de la misma manera.
Unta con crema.
Añade una crêpe encima de la crema.
Vuelve a untar con crema.
Unta una crêpe con crema.
Después, enróllala.
Coloca la crêpe enrollada sobre la capa de crema del pastel.
Unta otras 4 crêpes con crema, enróllalas y colócalas sobre la capa de crema. En mi caso entraron 5 crêpes por capa, pero depende del tamaño del aro; puede que necesites alguna más o menos.
Unta con crema las crêpes enrolladas.
Ahora forma otra capa de crêpes enrolladas con crema.
Unta con crema.
Coloca una crêpe encima de la crema.
Junta en el centro las crêpes que colgaban del aro desde el principio. Si quieres, forma una flor con las crêpes y colócala en el centro. También puedes decorar con fruta o chocolate.
Lleva el pastel a la nevera durante unas horas, después retira el aro de pastelería y sirve.