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Tarta Spartak

Tarta Spartak

La Tarta Spartak es una variante con cacao del clásico pastel ruso de miel, formada por ocho finas capas horneadas que se alternan con una crema pastelera suave, aligerada con nata montada. La masa se elabora derritiendo miel, azúcar y mantequilla junto con bicarbonato, lo que le da ese color oscuro y aroma característico, mientras que la crema cocida aporta cremosidad y equilibrio a cada bocado.

Tarta Spartak de miel

¿Qué es la tarta Spartak y en qué se diferencia del medovik clásico?

La tarta Spartak pertenece a la misma familia que el famoso medovik ruso, pero se distingue por incorporar cacao en la masa, lo que le da un color oscuro y un sabor más profundo, entre el chocolate y la miel caramelizada. Mientras que el medovik tradicional suele llevar crema agria o nata, la Spartak se elabora con una crema pastelera cocida a base de leche y vainilla, aligerada después con nata montada natural. El resultado son ocho capas finas, húmedas y con un contraste perfecto entre el ligero amargor del cacao y la dulzura de la miel. Es una tarta ideal para quienes buscan algo distinto a las tartas de chocolate convencionales.

Montaje del pastel y por qué debe reposar toda la noche

El montaje se hace capa a capa, alternando bizcocho y crema, sobre la base de un molde desmontable ligeramente untado. Es importante repartir la crema de manera uniforme en cada capa para que la tarta quede nivelada y no se incline hacia un lado. El paso más importante, y el que muchos se saltan por impaciencia, es el reposo en la nevera de al menos seis a ocho horas, idealmente toda la noche. Durante ese tiempo, la humedad de la crema se distribuye entre las capas de bizcocho, ablandándolas hasta lograr esa textura tierna y jugosa tan característica de este tipo de tartas rusas.

El secreto de una masa de miel y cacao aromática

En otro cazo se colocan los huevos, la miel, la mantequilla, el azúcar y la leche, mezclando bien antes de poner el cazo a fuego bajo hasta que el azúcar y la mantequilla se derritan por completo. En este punto se añade el bicarbonato de sodio, removiendo durante 2 o 3 minutos hasta que el líquido se aclare de color, aumente de volumen y se vuelva espumoso, una reacción característica que ayuda a airear la masa y aporta su color y sabor distintivos. Dejar reposar esta mezcla unos 10 minutos antes de continuar es importante, ya que si se añade demasiado caliente sobre la harina, puede alterar la textura final de la masa horneada.

¿Por qué debe reposar la Tarta Spartak varias horas en el frigorífico?

Tras el montaje, la tarta debe refrigerarse entre 6 y 8 horas, o preferiblemente toda la noche, un paso imprescindible para que las capas horneadas absorban la humedad de la crema y se ablanden hasta lograr una textura homogénea y cremosa en cada bocado. Sin este reposo prolongado, las capas mantendrían una textura más firme y crujiente, en contraste con la suavidad característica de este tipo de tarta rusa. Este tiempo de espera también permite que los sabores de la miel, el cacao y la crema se integren por completo, logrando un equilibrio de sabores mucho más marcado al día siguiente.

Tiempo de preparación 1 hora
Tiempo de cocción 50 minutos
Tiempo Total 1 hora 50 minutos
Raciones 10 porciones
Calorías 697 kcal

Ingredientes
 

Para las capas de miel y cacao:

  • 420 g de harina +30 g para estirar la masa
  • 2 huevos
  • 120 ml de leche
  • 180 g de azúcar
  • 110 g de mantequilla
  • 60 g de cacao en polvo
  • 90 g de miel
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio

Para la crema:

  • 2 huevos
  • 100 g de mantequilla
  • 650 ml de leche
  • 190 g de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 50 g de maicena almidón de maíz
  • 280 ml de nata para montar 35% de materia grasa

Instrucciones
 

  • Vierte la leche en un cazo y caliéntala hasta que esté muy caliente, sin dejar que llegue a hervir.
  • Pon los huevos en un bol, añade el azúcar por encima y bate brevemente.
  • Incorpora la esencia de vainilla y luego añade la maicena a la mezcla de huevos.
  • Vierte unos 150 ml de leche caliente sobre los huevos, removiendo sin parar, y luego pasa toda la mezcla al cazo con el resto de la leche.
  • Cocina la crema a fuego suave, removiendo constantemente hasta que espese y suelte un hervor ligero; retira el cazo del fuego, añade la mantequilla y remueve hasta que se derrita. Enfría la crema en la nevera, tapada con film transparente.
  • En otro cazo, añade los huevos, la miel, la mantequilla, el azúcar y la leche; mezcla y pon a fuego suave hasta que el azúcar y la mantequilla se derritan.
  • Incorpora el bicarbonato de sodio a la mezcla, removiendo durante 2–3 minutos, hasta que el líquido se aclare, se hinche y adquiera un aspecto espumoso; deja enfriar unos 10 minutos.
  • Pon la harina y el cacao en un bol grande, mezcla y vierte encima la mezcla líquida ligeramente enfriada.
  • Remueve con una cuchara hasta formar una masa, colócala sobre la mesa espolvoreada con harina, añade un poco más de harina y amasa brevemente, de modo que la masa quede ligeramente pegajosa pero manejable.
  • Forma un rollo con la masa, córtala en 8 porciones iguales y da forma de bola a cada una; colócalas en un plato y cúbrelas con film transparente.
  • Toma la primera bola, colócala entre dos hojas de papel de horno y estírala en un círculo fino; recorta el círculo con el aro del molde o con un plato (21–22 cm), y pincha la masa con un tenedor.
  • Traslada la capa a la bandeja y hornea en el horno precalentado a 180 °C durante unos 5–7 minutos, hasta que se dore ligeramente; repite el proceso con las 8 capas y reserva los recortes para decorar.
  • Coloca las capas horneadas en platos o sobre una rejilla y déjalas enfriar por completo; mientras tanto, bate la nata bien fría hasta obtener una nata montada firme y esponjosa.
  • Pon la crema fría en un bol, bátela brevemente e incorpora la nata montada con movimientos suaves de abajo hacia arriba; unta la base de un molde desmontable (22–23 cm) con un poco de crema, coloca la primera capa y extiende encima 2–3 cucharadas de crema, repitiendo el proceso con todas las capas. Deja la tarta en la nevera entre 6 y 8 horas, o mejor toda la noche.
  • Saca la tarta de la nevera, retira el aro del molde, cubre la parte superior y los laterales con la crema restante, tritura los recortes de las capas y cubre toda la tarta con las migas. Decora, si lo deseas, con virutas de chocolate y sirve.

Consejos

  • Usa la mantequilla a temperatura ambiente para conseguir cremas más suaves y sin grumos.
  • El bicarbonato reacciona con la miel caliente; es normal que la mezcla se aclare y se vuelva espumosa.
  • Reserva siempre los recortes de las capas horneadas para decorar la tarta con migas al final.
  • La nata debe estar muy fría para montarse correctamente y con buen volumen.
  • Cuanto más tiempo repose la tarta en la nevera, más jugosas quedarán las capas.
  • Se puede congelar ya montada, bien envuelta, hasta por un mes.

Valor nutricional

Ración: 1porcion | Calorías: 697kcal | Carbohidratos: 87g | Proteina: 11g | Grasa: 35g | Colesterol: 152mg | Azúcar: 49g

La información nutricional se calcula automáticamente, por lo que solo debe utilizarse a título orientativo.

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